He coincidido con Elisa Guerra en dos eventos literarios. Estuvimos en lugares de aquí y de allá. Con este par de encuentros bastó para darme cuenta de lo gran persona que es y, además, lo generosa persona. Generosa porque comparte sus conocimientos, su larga experiencia educativa (abajo está el vínculo que lleva a su página). He tenido la suerte de que lea un par de mis libros. Le dedicó unas líneas al más reciente, SUEÑO CON TOKIO EN EL DARIÉN, obra que será presentada el 31 de octubre en el edificio de Post Grado de la Universidad Tecnológica de Panamá, campus Víctor Levi Sasso. Estas son sus palabras:
Asistí a la presentación de “Sueño con Tokio en el Darién,” de Carlos Wynter Melo, durante el Festival Centro América Cuenta, en Panamá, en mayo de 2024. Lo primero que llamó mi atención fue que, mientras el autor lo presentaba como un libro de cuentos, el editor lo afirmaba como novela. De Wynter Melo había leído Mujeres que desaparecen y lo había encontrado enigmático y lúcido. Estos dos factores; la curiosidad por el debate entre géneros, y la promesa de la prosa sólida del narrador, fueron el aliciente para que ese mismo día comenzara la lectura de su nueva entrega.
Si “Sueño con Tokio en el Darién” fuera un libro de cuentos, encontraríamos personajes y tonalidades transitando entre las fronteras de cada una de las historias. Si fuera una novela, los cuentos, convertidos en capítulos, se presentarían como esferas bien definidas que danzan en un solo contenedor, como en una alberca de pelotas. Aún no estoy segura a quién debería darle la razón, si al autor o al editor, y eso me gusta. Me agrada que un libro se rehúse a ser definido, que se desborde a sí mismo, que nos provoque. Baste decir que el libro atraviesa la selva y la ciudad en el constructo tantas veces desquiciado del amor, los celos, el orgullo y la soledad, y que reúne a personajes disímiles para amalgamarlos en pasiones comunes de las que cada uno sale como puede. Algunos sucumbirán al fatalismo, pero otra se enfrentará al absurdo vociferando: “¿Qué estás haciendo en mi sueño”?
Si sigue pendiente la pregunta sobre la clasificación de este libro, lo que es indudable es la calidad de sus líneas y la facilidad con que atrapa, seduce, y complace.
Espero que te sirvan, querido Carlos, y que todo vaya bien con tus proyectos.
Va un abrazo de vuelta hasta Panamá (y con muchos saludos también de parte de Daniel, Daniel Mordzinski)
